jueves 06 de octubre de 2022
COLUMNISTAS Consumo

Dejen de homenajear a los Beatles

04-02-2022 23:55

En esta era de internet es posible enterarse de cosas meses después de que ocurrieron, y sigue estando bien. Porque sobreviven en el universo “cool” de las redes sociales, porque la vigencia de noticias ya no se mide en horas como en los viejos tiempos de los diarios de papel, cuando importaban en el día que se publicaban y al día siguiente servían para envolver el pescado.

Toda esta introducción para justificar que este reportero se enteró de la existencia de un nuevo video “oficial” de My Sweet Lord –la canción clave del álbum All Things Must Pass de George Harrison, lanzado en noviembre de 1970– a través de Twitter y con muchas semanas de retraso.

El clip se presentó en diciembre del año pasado y forma parte de la campaña de marketing impulsada por los herederos de Harrison para la edición 50º Aniversario del álbum, que se publicó en varios formatos, desde una versión “estándar” de dos discos compactos a una “deluxe” de ocho vinilos y otra en una caja de madera con cinco CD, un video Blu-ray y ocho LP a un precio de... ¡mil dólares!

Hermosos objetos de consumo materialista para celebrar un álbum lleno de mensajes espirituales y cuya canción más exitosa, My Sweet Lord, habla de, posiblemente, la conexión con Dios o con lo que sea que es más grande que nosotros, a través de la cultura judeo-cristiana (Hallelujah) o la tradición hindú del mantra “Hare Krishna”.

Pero no es una cuestión de juicio, o una crítica, sino más bien un puñado de dudas, empezando por ¿cómo llegamos de una canción bellísima a un video que parece apenas un desfile autocomplaciente de estrellas de la música y la comedia?

El video, dirigido por el estadounidense Lance Bangs (creador de clips para Nirvana o Sonic Youth, pero también parte del programa Jackass), tiene sus momentos, porque siempre es divertido ver a Fred Armisen o Peter Hamill. O a “Weird Al” Yankovic vendiendo pochoclo en el kiosco de un cine. O a Joe Walsh y a Ringo Starr tirando pochoclo desde sus butacas en ese mismo cine.

Según algunos comentaristas de blogs de cultura y espectáculos, el video explora “el sentido de la canción”. Tony Sokol, de Den of Geek, apunta que “cuenta la historia de agentes especiales de una agencia metafísica clandestina que buscan algo desconocido”.

Una combinación fallida de Men in Black y A Hard Day’s Night, es, claro, una reinterpretación moderna de la búsqueda espiritual multicultural de Harrison. Pero, en este caso, junto al talento de Armisen y las viejas estrellas hay que soportar una historia sin sentido y a Vanessa Bayer, una de las actrices más flojas de la historia de Saturday Night Live.

O a representantes de esa segunda línea de comediantes estadounidenses medio freaks que quieren hacer reír con su supuesta inteligencia escondida o sus caras de nada, como Kate Micucci (The Big Bang Theory) o Eric Wareheim (Master of None).

Hay un precedente cercano para estos videos con cameos reverenciando un gran momento de la música pop: Fight for Your Right Revisited, la secuela del clip lanzado para promocionar (You Gotta) Fight for Your Right (To Party!), ese gran tema de los Beastie Boys de su álbum Licensed to Ill, de 1986.

Este video fue dirigido por uno de los miembros de la banda, Adam Yauch, con la actuación de gente como Seth Rogen, Elijah Wood o Susan Sarandon. Y tiene el mérito de “continuar” la historia del clip original y no “reinterpretar” su mensaje (si es que tenía alguno más allá de “las fiestas son geniales”).

Quizás sea hora de que dejen de homenajear a los Beatles. O que alguien levante la vara de la calidad. Porque hay quienes sí “revisitan” al grupo inglés o a sus miembros con inteligencia y elegancia, como Danny Boyle en el film Yesterday (2019) o Peter Jackson en el mastodonte Get Back (2021).

Así que, por favor, si van a sacar más homenajes a los Beatles, a John, Paul, George o Ringo, que sea algo que nos haga exclamar ¡aleluya!

* Ex corresponsal de la agencia ANSA en Washington.

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