sábado 24 de septiembre de 2022
CULTURA Arte / Fuera de cuadro

La soga

Cuando se casaron, Nobuyoshi Araki y Yoko hicieron un libro. En 1971, el fotógrafo y su mujer fueron los creadores de "A Sentimental Journey", el viaje que duraría toda la vida.

26-11-2021 11:19

Cuando se casaron, Nobuyoshi Araki y Yoko hicieron un libro. En 1971, el fotógrafo y su mujer fueron los creadores de A Sentimental Journey, el viaje que duraría toda la vida. La de ella, sobre todo, que en 1990 murió de cáncer y se despidió con otro libro y otro viaje: Winter Journey. Ambas publicaciones son diarios que registran cada uno de esos días que estuvieron juntos: él haciendo las fotos y ella, las poses. Estas del final son, además, el diario de una enfermedad en el que la cámara funciona como un órgano más. El amor de su vida, su musa y su inspiradora está muriendo y durante seis meses Araki le insufla vida (o registra como esta se desvanece) a través de la lente. Ese trío amoroso, Araki, Yoko y la cámara se intensifica, al tiempo que espera el desenlace último. 

En el medio, también los dos construyeron un vínculo amoroso y creativo en las imágenes de kinbaku. “El kinbaku (hacer nudos con cuerdas) es diferente del bondage. Ato a las mujeres porque sé que sus almas no pueden atarse. Sólo lo físico puede atarse. Poner una cuerda alrededor de una mujer es como rodearla con el brazo”, explica el fotógrafo japonés nacido en 1940 en Tokio sobre las fotos en las que suspende a Yoko desnuda, con ataduras especiales para el máximo placer. Atados en la vida y el arte, las fotos son de una pasión explícita. La doliente experimenta el goce y en la toma del fotógrafo se duplica el deleite. A tiempo, de a dos, con la sincronía perfecta del acto.