24th de February de 2021
ELESPIA el país en OFF
27-12-2020 01:37

El Espía

27-12-2020 01:37

Echale la culpa a China: Un diplomatico con final anunciado

Cuando algún día publique su cuaderno de bitácora diplomática, China será sin duda un destino inolvidable en el listado de misiones que le tocaron a Luis María Kreckler, el embajador del bronceado permanente. Como esta sección relató a fines de 2019, Kreckler estaba muy cómodo en su destino en Suiza, instalado con su numerosa familia, y cuando la gestión de Alberto Fernández puso su nombre para la embajada argentina en el gigante asiático, voló a Buenos Aires para ver si podía incidir en el TEG del nuevo gobierno para no dejar Suiza, pasar a otra sede europea o en su defecto demorar el traslado a Beijing. El estallido en China del Coronavirus ayudó a dilatarlo hasta que finalmente sucedió. Pero a un año de su nombramiento, se queda sin el penthouse de Beijing y deberá traerse hasta la Harley Davidson que mudó de Suiza a China. Hasta que el jueves se supo del cese de su gestión como embajador, en Cancillería el cotilleo sobre el embajador era otro. Y era que Kreckler había pedido  “licencia ecológica”  para irse de vacaciones a la Isla de Hainan. Este tipo de licencia especial -está en desuso pero no anulada del protocolo- estaba estipulada para los y las diplomáticas que revisten en destinos donde la contaminación ambiental pudiera generarles algún trastorno de salud. China estaba en el listado de esos destinos. Si bien, como en todas las grandes urbes esa situación está presente, se bajaron los niveles. Pero ese “beneficio ecológico” existe y Kreckler se suscribió para como conocer ese enclave chino que muchos bautizan como el Hawaii asiático. Una isla con una interesante combinación de “verde naturaleza” con infraestructura por demás moderna. Hainan está ubicado en el punto más austral de China, tiene un clima tropical, selva y playas -por supuesto-, y hacia el interior combina bosques y montañas. Y es la isla que, coronavirus mediante, se transformará este año en una zona de libre comercio.

 

Destino Punta

Antes que se cumpla el plazo para el cierre de fronteras dispuesto por Lacalle Pou, varios argentinos hicieron del aeropuerto de Punta del Este un destino de alto tránsito de aviones privados. Entre ellos, quien se mudó de Nordelta a la costa esteña fueron Eduardo Costantini y su mujer Elina. De todas formas, Uruguay ya entró en alerta roja y estas fiestas de Navidad y Fin de Año distarán de ser de reuniones masivas dado que el máximo permitido -o sugerido como gusta decir al gobierno oriental- es de diez personas.

 

Mirando 2021 

Martiniano Molina le tomó el gusto a la política tras su paso como intendente de Quilmes durante la gestión de María Eugenia Vidal como gobernadora bonaerense. Fuera del cargo desde 2019, el ex chef y deportista se proyecta como diputado nacional en 2021, y con ese objetivo hizo una actividad solidaria en Balcarce.

 

Cena con ‘yapa’

Uno de los argentinos al que muchos medios locales toman de referencia cuando buscan nexos con Lady Di, dada la cercanía que él relata tuvo con el fallecido personaje cuando vivía en Londres, organizó una comida en su casa. La cena no llegó a los diez invitados, dada la cuestión sanitaria. Igualmente, el posteo de esa comida en Instagram le valío alguna crítica de gente de su entorno. Los invitados, un par de ellos de alto perfil, optaron por anular cualquier imagen pública de sus cuentas. 

La velada estuvo divertida y amena pero la sorpresa llegaría 48 horas después: El anfitrión llamó a cada uno para informarles que había dado positivo de coronavirus. Uno de los comensales ya lo había tenído e igualmente el llamado le provocó sensaciones encontradas. El resto, directo a  sus respectivos médicos y a hisoparse.

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