INTERNACIONAL
"Evitar un baño de sangre"

El Vaticano habría intentado negociar la salida de Nicolás Maduro antes de su captura: la trama secreta con EE.UU. y por qué fracasó

La Santa Sede habría impulsado un “camino de escape” para el líder venezolano, con asilo y garantías de seguridad, mientras Washington avanzaba con su plan de captura y juicio en Nueva York.

El Papa León XIV 28102025
El Papa León XIV anuncia su primer viaje internacional, con el foco en la paz y el diálogo en Oriente Medio. | AFP

Previo a la captura de Nicolás Maduro, el Vaticano habría realizado gestiones reservadas para negociar su salida del poder y evitar una escalada de violencia en Venezuela, según documentos diplomáticos y una investigación periodística difundida en los últimos días. La gestión incluyó contactos directos con funcionarios estadounidenses, la propuesta de un salvoconducto y la posibilidad de un exilio con garantías de seguridad para el líder chavista y su entorno. Las negociaciones se desarrollaron en paralelo a los planes de Washington para capturarlo y juzgarlo en Nueva York.

A una semana de la operación militar de las fuerzas armadas de los Estados Unidos que capturó en Venezuela a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, para su traslado y enjuiciamiento, continúan apareciendo detalles sobre la trastienda diplomática previa. Informes oficiales confirmaron que hubo conversaciones entre la Santa Sede y la administración de Donald Trump para eludir ese operativo, facilitar la salida del poder del mandatario venezolano y garantizarle asilo en Rusia.

Pese a esos intentos de mediación, el presidente estadounidense decidió avanzar con su estrategia. El plan contemplaba la captura de Maduro y la instalación de un gobierno de transición en Caracas, sin aceptar acuerdos que implicaran inmunidad o salvoconductos para quien Washington considera responsable de delitos graves.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

León XIV: “La guerra vuelve a estar de moda”

En ese contexto, la investigación reveló que el Vaticano se convirtió en uno de los escenarios centrales de una frenética carrera diplomática internacional para encontrar una salida segura al líder venezolano antes de la activación del operativo definitivo. La prioridad, según las fuentes, era evitar un “baño de sangre” y una mayor desestabilización institucional.

La reunión secreta de Nochebuena y la oferta de mediación

El 24 de diciembre se produjo una reunión clave entre Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, y el embajador estadounidense ante la Santa Sede, Brian Burch. En las horas previas a la Nochebuena, Parolin buscó poner al Vaticano al tanto de los planes de acción en los que ya trabajaba el gobierno de Donald Trump y, al mismo tiempo, explorar alternativas diplomáticas.

Durante ese encuentro, Parolin planteó una pregunta directa que quedó registrada en documentos oficiales difundidos por The Washington Post: “¿Los Estados Unidos se centran únicamente en los narcotraficantes o la administración Trump realmente busca un cambio de régimen?”. La inquietud reflejaba la falta de claridad, según el cardenal, sobre el objetivo final de Washington en Venezuela.

Pietro Parolin
El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin.

El representante de la Santa Sede había sido durante cuatro años nuncio en Caracas, por lo que conocía en profundidad la situación del país y los antecedentes del chavismo. En público, había sostenido que Maduro debía dimitir y entregar el poder. Los documentos muestran que fue precisamente una salida negociada lo que le propuso a Burch en esa conversación.

Parolin extendió una oferta formal de mediación para frenar la intervención. Según consta en los documentos, explicó que la propuesta incluía garantías de asilo político. “Lo que se le propuso fue que se marchara y pudiera disfrutar de su dinero; así como que el presidente ruso, Vladimir Putin, garantizara su seguridad”, detalló el secretario de Estado del Vaticano durante la reunión.

De acuerdo con The Washington Post, lo que buscaba la Santa Sede era evitar “el derramamiento de sangre y la desestabilización en Venezuela”. En ese sentido, Parolin pidió paciencia a los estadounidenses para convencer a Maduro de aceptar el salvoconducto, entregar el poder y trasladarse a Rusia.

El Papa León XIV habló de Venezuela en el Angelus: "El bienestar del pueblo debe prevalecer sobre todo"

Según la investigación periodística, la Santa Sede confirmó la existencia de esas gestiones, aunque calificó como “decepcionante” la difusión de información “confidencial” y sostuvo que no se reflejó “con precisión la sustancia de la conversación”.

El “camino de escape”, Rusia y la negativa de Washington

En la misma publicación, se deslizó que Parolin mencionó que Venezuela se había convertido en un “actor fijo” en la intermediación en la guerra entre Rusia y Ucrania, y que “Moscú estaría dispuesta a renunciar a Venezuela si viera solucionadas sus ambiciones en Ucrania”. El asilo formaría parte de un plan más amplio con el que Rusia buscaba acercarse a Estados Unidos y presionar para un “acuerdo favorable” en el conflicto europeo.

Los informes también indican que el secretario de Estado del Vaticano creía que Maduro había estado dispuesto a renunciar después de las elecciones de julio de 2024. “Los documentos muestran que Parolin dijo a Burch que creía que Maduro había estado dispuesto a dimitir después de las elecciones de julio de 2024 (...) y que Maduro habría dudado en irse sin el apoyo de su círculo íntimo”, cita The Washington Post.

Maduro
Nicolás Maduro fue capturado el pasado sábado 3 de enero junto a su esposa, Cilia Flores.

Sin embargo, según esos registros, Diosdado Cabello, ministro del Interior y figura de línea dura, lo convenció de que hacerlo le costaría la vida. Parolin afirmó que Maduro se mostraba reticente a irse sin el respaldo de su entorno más cercano y que le preocupaba abandonar a sus principales lugartenientes, en particular a Delcy Rodríguez y a Cabello.

Una persona familiarizada con la oferta rusa sostuvo que Moscú también estaba dispuesto a conceder asilo a otros altos funcionarios venezolanos, pero que Maduro se negaba a actuar creyendo que Estados Unidos no avanzaría. “Creo que fue arrogancia”, dijo esa fuente. Otro factor que se evaluaba en Washington era que el líder chavista no tendría acceso al dinero del comercio de oro venezolano que se cree tenía almacenado en el extranjero, y que Rusia resultaría un destino demasiado restrictivo.

Parolin sugirió incluso que Estados Unidos fijara una fecha límite para la salida de Maduro y ofreciera garantías a su familia. En los documentos se lee que el cardenal estaba “muy, muy, muy desconcertado por la falta de claridad sobre el objetivo final de Estados Unidos en Venezuela” y que pidió “paciencia, cautela y moderación”. Sin embargo, la Casa Blanca decidió no demorar más las definiciones.

La “operación militar limitada” de Donald Vladimirovich Trump en Venezuela

La postura de Donald Trump fue inflexible. De acuerdo con la investigación, rechazó cualquier negociación que implicara permitir que Maduro eludiera los cargos por narcoterrorismo en la justicia estadounidense. Desde Washington se bajó una línea clara de no aceptar acuerdos que incluyeran inmunidad, salvoconductos o salidas negociadas.

Aun frente a las advertencias del papa León XIV, quien en noviembre había señalado que “la violencia nunca trae la victoria” y que “la clave es buscar el diálogo”, el gobierno estadounidense avanzó con su plan. El resultado fue la operación militar del 3 de enero, la captura de Maduro y de su esposa, y el cierre definitivo de cualquier alternativa diplomática.

RV/DCQ