MODO FONTEVECCHIA
ANÁLISIS ECONÓMICO

Luciano Laspina: "Ojalá hubiese perdido la apuesta del lechón"

El economista se refirió a la apuesta que hizo con el diputado Carlos Heller el año pasado, y subió un peldaño más. "No veo ningún factor para que la inflación tienda a bajar, por el contrario, se va a acelerar", aseguró.

Luciano Laspina
Luciano Laspina | Captura de video

El diputado nacional, Luciano Laspina, brindó un análisis pormenorizado de la coyuntura que puede advenir, los motivos de la escalada inflacionaria y remarcó la importancia del potencial del país. "Tenemos por delante un flujo de inversiones realmente fundamental", explicó. Además, destacó que "hay que tratar de minimizar el impacto de las bombas que nos deja el Gobierno", en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (FM 101.9).

En junio del año pasado anticipaste que la inflación iba a llegar a los tres dígitos en 2023 y le ganaste un lechón al diputado Carlos Heller. ¿Cómo te sentís al respecto?

Si bien sabía que íbamos a llegar a tres dígitos, nunca imaginé que iba a ser tan pronto. Fue realmente sorprendente esta aceleración inflacionaria. Tiene un gran impacto, sobre todo en los alimentos. Ojalá hubiese perdido la apuesta del lechón. Creo que la inflación va a tener un piso más cercano al 7% en los próximos meses.

Hay un problema inflacionario que se viene gestando desde el 2005, cuando la Argentina tenía una inflación de un dígito y empezó a coquetear con ella y se transformó en un monstruo muy difícil de domar. 

Hay muchas lecciones en las experiencias de los países acerca de cómo salir de esta situación y todas concluyen que no es fácil y que es muy costoso en términos sociales. 

¿Se mantiene la idea del 60% de inflación?

¿Qué escenarios imaginás para este año? ¿Pasado este marzo estacional, existe alguna posibilidad de que Sergio Massa pueda, por lo menos, controlar la inflación o vamos camino a dos dígitos en un mes?

No veo ningún factor para que la inflación tienda a bajar, creo que se va a acelerar. Esto tiene que ver con que Massa incumplió con la racionalización de determinadas cosas que llevaron a la crisis de junio, en un momento donde se necesitaban correcciones severas en el frente de las cuentas públicas.

A fin de año se anunciaron reducciones de planes sociales que no ocurrieron y recomposiciones tarifarias que se aplicaron sólo parcialmente. No tocaron a un sólo burócrata del Estado. Cuando se ven todos estos fundamentos, la inflación es un fenómeno vinculado con la expansión pasada, presente y futura de la cantidad de dinero.

Diputado Carlos Heller
El diputado Carlos Heller

El año pasado hubo una expansión tremenda, porque el Banco Central tuvo que rescatar los bonos del Gobierno que cayeron en territorio de default, imprimiendo un montón de plata, casi un tercio de la cantidad de base monetaria en un sólo mes. Después siguió con la suba de tasas de interés enorme del Banco Central, de más del 110% anual, lo que genera una gran emisión de pesos, porque los intereses se pagan con esa moneda.

Y a esto hay que sumarle, el déficit fiscal inercial que dejó el 2022 y que se proyecta para este año, que lo sitúo en torno a 4 puntos del Producto. O sea, muy por el doble de lo que es la meta del Fondo para este año.

Todo esto hace que, desde los inversores más informados a los empresarios más sofisticados, pasando por el ciudadano común, nadie crea en el programa. Y esto hace que el que tiene mercadería no quiere venderla y el que necesita consumir quiere comprar ya, lo cual  tiene el efecto de oferta-demanda que hace que los valores aumenten.

Dice el Banco Central: "Estamos lejos de usar las tasas de interés exageradamente"

La sequía como factor influyente en la economía futura

¿Existe la posibilidad de que la sequía tenga un componente inflacionario? En el sentido de que al haber menos dólares de exportaciones se tengan que restringir las importaciones y eso genere que haya inflación agregada por una falta de oferta. Es decir, que al haber menos productos, terminen valiendo más.

Absolutamente sí. Todas las aceleraciones inflacionarias que hemos vivido en los últimos años tuvieron que ver con la crisis cambiaria que agrandaron la brecha cambiaria y, al mismo tiempo, obligaron a restringir las importaciones. Y eso causa un freno en la oferta, y que el que tiene la mercadería no la vende o lo hace al dólar paralelo.

El caso más paradigmático de los últimos años es el de Venezuela, que llegó a una hiperinflación manteniendo el tipo de cambio oficial constante, ya que toda la economía empezó a referenciarse con el tipo de cambio paralelo. Argentina está lejos de la situación pero cada vez más cerca. Y para esto ayuda mucho la escasez de dólares que vamos a tener este año.

El Banco Central aumentó las tasas de interés para los plazos fijos

Vos fijate que las exportaciones en 2019, en la gestión de Macri, estaban por debajo de los 60.000 millones de dólares y el año pasado superaron los 90.000 millones de dólares. Un aumentó del más del 50% que impidió que este Gobierno populista no volara por los aires antes. 

Y para este fin de año, con la sequía, implicará entre alrededor de 20.000 millones de dólares, lo que va a ser un impacto muy duro en la oferta de bienes y en la brecha cambiaria. Y todo esto forma parte del combo inflacionario que nos espera. 

La incertidumbre electoral que atenta contra la desaceleración inflacionaria

Otro elemento inflacionario puede ser que en las PASO, Juntos por el Cambio obtenga una diferencia lo suficientemente marcada respecto del Frente de Todos que adelante los resultados de la elección de octubre. Y, desde JxC, se planteé que el ganador de las primarias que va a unificar el mercado cambiario y, habiendo una brecha de más del 100%, todos los actores económicos anticipen la devaluación a agosto.  

Sí, es un escenario posible porque aún no sabemos el resultado electoral en medio de esta incertidumbre. El Gobierno llega débil y apuesta a trasladar las bombas al que venga, lo que genera una gran vulnerabilidad.

Está claro que este modelo está agotado, ya estamos ante un término que no existe en la literatura que es la súper-inflación con mucha inestabilidad.

El clima electoral le va a poner más condimento a una típica salida de los experimentos populistas, que siempre son desordenados. Y esta no va a ser la excepción.

La industria y la construcción comenzaron el año con crecimientos

Hay que tratar de minimizar el impacto de las bombas que nos deja el Gobierno y salir del modelo kirchnerista. Hay que seguir el camino de una reforma monetaria que pueda lograr que tengamos un Banco Central más parecido a los de la región. Tenemos que normalizarnos y aprovechar todo el potencial de crecimiento que no se tenía desde la Primera Guerra Mundial: hay precios internacionales de los más altos, hay una gran expectativa energética, entre otros factores favorables.

Es un camino mucho menos haría que lo que estaba en 2015, porque en ese momento Vaca Muerta exploraba pozos de manera vertical, no estaba siquiera la tecnología de perforación horizontal. En ese momento, todo ese potencial no estaba, el país tenía pocas oportunidades de inversión más allá del campo o algunos sectores estratégicos.

Vaca Muerta y una potencial esperanzador
Vaca Muerta y una potencial esperanzador

Cuando uno divide el Producto Bruto actual a un dólar de 400, nos da un producto per cápita de más de 3 mil dólares. ¿Una unificación cambiaria, una vez pasada la explosión inicial, llevaría el dólar más cerca de los 400 o de los 200?

Al dólar de 200. Si se mira el tipo de cambio real, que es el poder adquisitivo del peso en términos de bienes en dólares, hoy no tenemos la situación del 2015. Era un dólar muy retrasado.

Argentina va a llegar rápidamente al tipo de cambio de 200 y probablemente lo perfore, porque tenemos por delante un flujo de inversiones realmente importante. A partir de las oportunidades de inversiones que vamos a tener, no bien Argentina ordene la situación cambiaria, ni siquiera la inflación.

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Estoy seguro que la balanza energética, que es deficitaria, se va a dar vuelta rápidamente desde el 2023. Va a haber abundancia de dólares, como le está pasando a Uruguay. 

No tenemos que convertirnos en Venezuela, por eso este Gobierno no puede seguir adelante. 

AO JL