lunes 10 de mayo de 2021
OPINIóN Política
24-08-2020 09:51

El cinismo de los gobernantes

Divergencias y situaciones críticas que complican a los diferentes actores de la economía en épocas de pandemia.

24-08-2020 09:51

Mientras que funcionarios de la provincia de Buenos Aires continuaban con una campaña mediática intentando sembrar el pánico, ante su aparente impotencia para enfrentar la pandemia con acierto, el Presidente, en conferencia de prensa, señalaba: "Que me sigan hablando de cuarentena es algo que me asombra", a la vez que anunciaba su enésima extensión y un amenazante botón rojo para acentuar aún más el rigor del encierro.

En este marco, vastos sectores  continúan reclamando vivamente la atención a sus necesidades,  obviamente bajo la ineludible responsabilidad social, tanto en lo que respecta a su autopreservación como en relación a los cuidados a tener en cuenta ante la aún no desterrada pandemia.

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Quizás la afirmación presidencial podría corresponderse con la realidad, de no existir algunas vedas o restricciones “menores” en la vida nacional que la contradicen, tales como:

  • Transporte interjurisdiccional
  • Actividad aerocomercial
  • Utilización plena de vehículos propios, teniendo en cuenta el riesgo de la población de utilizar el transporte público de poder ser evitado
  • Sistema bancario condenado a la mínima actividad
  • Administración pública o empresas prestatarias de servicios esenciales prácticamente paralizados (la atención a distancia, cuando la hay,  normalmente es ineficiente)
  •  Profesiones liberales, a excepción de menores liberaciones
  •  Prohibiciones en la actividad recreativa o deportiva sin riesgo.
  •  Cierre de centros comerciales
  •  Controles viales interprovinciales generadores de demoras imposibles.
  •  Impedimento de acompañar al sepelio de los familiares fallecidos, imposibilitando dar un último adiós, salvo en permisos mínimos.

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Todas estas restricciones aún cuando  muy relevantes, quedan rezagadas respecto a los siguientes vitales aspectos:

  • Sistema judicial prácticamente clausurado
  • Gobierno omnímodo en base a Decretos de Necesidad y Urgencia, ante un parlamento en modo virtual, sesionando mínimamente o en temas del interés vicepresidencial.
  • Virtual parálisis de la actividad escolar.
  • Enorme masa de argentinos, condenados a la inactividad, sean obreros, empleados, cuentapropistas, profesionales, comerciantes, etc., que tras casi medio año de encierro, se encuentran con sus reservas materiales, psíquicas y emocionales, agotadas o al borde de su colapso.

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Una apertura mayor ¿no desnudaría la falta de respuesta  para enfrentar solventemente a los gravísimos problemas nacionales? En cambio, en medio de la pandemia, se ha observado una  particular diligencia para, directa o indirectamente, criticar a la prensa libre u opiniones divergentes, liberar masivamente presos, proyectar reformar la Justicia, intentar desplazar al procurador general, propiciar –fallidamente- la expropiación de empresas como Vicentin, o abandonar las causas judiciales que denunciaban o procesaban hechos de corrupción.

 

* Economista.

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