COLUMNISTAS
LOS VINCULOS CON EL VECINO

Mercados emergentes: corrección, no crisis

default
default | Cedoc

En un mundo donde América del Norte está comenzando a recobrar velocidad en el crecimiento, la corrección está operando en los mercados emergentes, generando una ralentización en la expansión global. Las tasas bajas de los principales centros financieros del mundo seguirán siendo la regla, más allá de la normalización que realice la Reserva Federal antes de fin año. Ese es un mensaje importante que me llevo del encuentro con Mario Draghi.

El presidente del Banco Central europeo también tiene plena conciencia de que más allá de estar dispuesto a “hacer todo lo que sea necesario” en términos de brindar todas las herramientas posibles para generar una red de seguridad a su moneda, las economías avanzadas cuentan con menos municiones que siete años atrás para enfrentar una potencial crisis económica futura (ya que los ratios de deuda pública siguen estando muy elevados y la hoja de balance de sus bancos centrales, muy comprometida).

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Con respecto a la crisis griega, coincidimos en que hay que otorgarle mayor sostenibilidad a la situación helena más allá de los rescates y que el bloque debería implementar una política fiscal más consistente ya que este diferencial de tasas de financiamiento dentro del mismo esquema cambiario, donde Alemania paga 0,7% por su bono de 10 años y Grecia el 9% (el resto de los PIGS, Portugal, España e Italia recalibraron sus economías y ya están en el 2% anual), es insostenible.

Por otro lado, los Brics están viviendo un período tumultuoso. Brasil, Rusia y China están experimentando un shock negativo, mientras que India y Sudáfrica tienen una situación macro algo menos golpeada. Del gigante asiático puede decirse que ha catalizado las turbulencias, luego de una serie de noticias del ámbito real y financiero preocupantes (corrección bursátil, cambiaria, y datos económicos débiles). De Rusia que vuelve a ser afectado por un bajo precio de la energía a menos de un año de haber tenido una fuerte salida de capitales y una crisis cambiaria con el rublo. Brasil merece un párrafo aparte.

El principal socio del Mercosur ha perdido su grado de inversión por parte de la calificadora Standard & Poor’s hace unos días y eso pone más presión sobre la salida de capitales y sobre su moneda. El real ya superó los R$ 3,80, con una devaluación acumulada del 45% y con indicadores reales (crecimiento, inflación, cuenta corriente y déficit fiscal), que son los peores en más de veinte años. A esto se suma una baja popularidad de la Presidenta y crecientes problemas judiciales, con un horizonte que no parece despejarse. Las sabias palabras de Lula para la relación con nuestro país “a la Argentina hay que tenerle paciencia estratégica”, bien podrían ser dirigidas en la actualidad a nuestro vecino. Brasil es un gran país, pero su recuperación llevará tiempo. Debemos, sí, estar atentos a los impactos comerciales y financieros que esto nos provocará. No necesariamente inoportuno, de todas formas, ya que podríamos aprovechar una reasignación eventual de las inversiones externas si brindamos los incentivos necesarios. Es por eso que la selectividad será lo que impere de aquí en adelante, entre países y por sectores. No hay que entrar en pánico por la coyuntura que viven los países emergentes. Un buen hacedor de política pública debe diferenciar los episodios transitorios de los cambios permanentes. Estos acontecimientos son piedras previsibles en un camino que es mucho más largo y complejo, pero con una dirección definida. En los próximos veinte años dos tercios del crecimiento mundial provendrán de estos jugadores.

La oportunidad para atraer nuevas inversiones a la Argentina permanece intacta si el próximo gobierno genera las condiciones necesarias. El interés en invertir en nuestro país está más vigente que nunca, no así la paciencia.
El recambio de gobierno en nuestro país genera expectativas concretas en el exterior. Ahora bien, a este nuevo ciclo hay que agregarle sustancia. De otra forma, la esperanza se evaporará rápidamente.

 

* Economista del Frente Renovador.