OPINIóN
Accidentología Psicoanalítica

Accidentes y crisis de cambio

Hay momentos de la vida en los que estamos más proclives a sufrir un accidente.

Tristeza
Hay momentos de la vida en los que estamos más proclives a sufrir un accidente. | PIXABAY

Los accidentes son parte de nuestra realidad. La velocidad del rimo cotidiano, la mecanización de la vida y la omnipotencia que ha generado el avance tecnológico pueden resultar en una combinación fatal. La Accidentología Psicoanalítica intenta comprender las razones profundas de este fenómeno para ayudar tanto a prevenir accidentes como a asistir pacientes accidentados.

Hay momentos de la vida en los que estamos más proclives a sufrir un accidente. Estos momentos son las Crisis de Cambio. Hay crisis de cambio clásicas como el nacimiento, el comenzar a caminar, la entrada a la adolescencia, casamientos, etc.; y las hay particulares para cada individuo según su historia personal. Cambiar implica un desequilibrio. Y puede ser fuente de placer, pero también puede verse empañado por el dolor que simultáneamente provoca. Si esta tensión es muy intensa se genera una situación traumática que es necesario expulsar hacia el mundo exterior.

 

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Cambiar implica un desequilibrio. Y puede ser fuente de placer, pero también puede verse empañado por el dolor que simultáneamente provoca.

El aporte fundamental que da la Teoría del Accidentarse es que el accidente puede ser no solo el resultado de la expulsión de una tensión insoportable hacia el afuera, sino también un intento del sujeto de obtener modificaciones internas y externas para manejar un cambio. Un recurso para salvar la propia vida. Un último recurso podríamos decir. Encierra, como todo síntoma, un mensaje y un pedido de ayuda.

Son preferibles otras formas de expresión de la crisis. Pero a veces el conflicto no nos es accesible, no es consciente, y por eso tiene carácter de desconocido cuando irrumpe. Estas ideas son parte de un modelo que hemos diseñado para tratar de comprender este fenómeno multicausal que es el accidente. Modelo que no descarta la participación del azar. Si un psicoanalista entrenado en esta técnica específica trata a un paciente accidentado, estará capacitado para reconocer lo vital en lo trágico. Y ayudará al paciente apoyando su impulso vital y su capacidad creativa. Lo ayudará también a conocer cuál fue el dilema que facilitó la vía hacia el accidente.

En prevención trabajamos detectando situaciones de riesgo, tanto por el momento vital, como analizando defensas que a veces se incrementan ante la ansiedad, como son la omnipotencia o la desmentida de riesgos. La Accidentología Psicoanalítica es una herramienta en crecimiento al servicio de la prevención y del paciente accidentado con toda la contención, comprensión y cuidado que esta situación requiere.

Es mi humilde homenaje transmitir las ideas y el espíritu de su creador y mi querido maestro, el Dr. Julio Granel.