OPINIóN
14 de febrero

¿El día de los enamorados?

Es el día instituido en el que el amor se centraliza en la pareja, equivocadamente. Y cuando se habla de amor, se lo asocia con noviazgo, con matrimonio, con pareja, con esas etiquetas donde caben dos, no el amor. ¿No deberíamos celebrar la vida y el amor cada día? O quizá sería mejor preguntarnos, ¿amamos?, ¿somos felices?, ¿celebramos la vida?

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Día deSan Valentín | Agencia Shutterstock

¿Qué es el amor? ¿Hay una respuesta? No. Explicarlo es ponerle un límite y justamente lo opuesto al amor son los límites. Los celos son límites. La violencia es límite. El amor es inabarcable.

El amor se siente, se vive, se goza. Sin embargo, desde El Banquete de Platón, hasta nuestros días, se ensayan respuestas, se lo estudia, se lo intenta definir y atraparlo en categorías racionales y científicas. Pero el amor se escapa, huye de los preconceptos y de las recetas. Y de todas las formas posibles de amar, hay una que se idealizó y que de este modo, cuando no se alcanza ese estado, confunde y lastima. Se trata del amor de pareja. ¿Es acaso la única y más elevada forma de arribar al amor?

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Se festeja el día de los enamorados y no el día del amor. ¿Por qué? Es, ciertamente, el capitalismo y sus garras, es el intento de comercializar con el amor, sí, pero con el amor de pareja. Y no es casual. El 14 de febrero es el día instituido en el que el amor se centraliza en la pareja, equivocadamente. Y cuando se habla de amor, se lo asocia con noviazgo, con matrimonio, con pareja, con esas etiquetas donde caben dos, no el amor. Se instituyen días para todas las funciones, días en los que, como el cumpleaños, se pone más énfasis en la celebración. ¿No deberíamos celebrar la vida y el amor cada día? O quizá sería mejor preguntarnos, ¿amamos?, ¿somos felices?, ¿celebramos la vida?

Muchas veces el amor no es tal, sino tan solo un aferrarse a otra persona por la incapacidad de disfrutar de la soledad, del amor propio y de las diversas formas que puede revestir el amar. Muchas veces el amor no es un sentimiento genuino sino más bien un invento para decir “estoy en pareja” y así responder el imperativo social de estar con alguien. “Por algo está sola”. “Si está solo por algo será”. Frases que circulan y horadan la esencia inabarcable del sentimiento de amar. Y así, muchos seres fabrican vínculos y los disfrazan de amor, con tal de estar acompañados, como sea.

¿Hay lógica para el amor?

No hay un tal Cupido, nadie nos flecha ni existe el alma gemela ni la media naranja. Nadie nos completa. Siempre seremos incompletos, incluso si amamos y somos amados. Y eso que nos falta, y que siempre nos faltará, es el motor de la vida para seguir andando, para seguir creciendo, es para que no nos quedemos dormidos y continuemos cultivando el amor. No hay un único amor ni un amor para toda la vida. La capacidad de amar está dentro nuestro y no precisa de alguien especial, nos hace especiales amarnos, amar y ser amados, sabernos deseados y desear. Celebremos el amor, en todas las manifestaciones posibles y cultivándolo cada día. El amor no tiene límites precisos, es inabarcable. Se trata de amar, de amarnos. El amor no tiene un día especial, hace especial la vida de cada día.