POLITICA
Religión y poder

El vínculo de Milei con el judaísmo ortodoxo: el rol del rabino Wahnish, los empresarios de Lubavitch y sionistas de Betar

El presidente electo, quien aseguró que llegó a la Presidencia de la Argentina por "la voluntad del creador", se acercó a la religión hace dos años. Qué piensan y cómo son sus referentes.

Javier Milei en su visita al lugar de descanso del Lubavitcher Rebb
Javier Milei en su visita al lugar de descanso del Lubavitcher Rebb | NA

Javier Milei tiene un “guía espiritual”, el rabino Axel Wahnish. En la mañana siguiente al balotaje, el presidente electo anunció que su primer viaje iba a ser a Nueva York para visitar el Ohel, la tumba del rebe Lubavitch. El objetivo era agradecerle. Según sus palabras, llegó a la Presidencia de la Argentina por “la voluntad del creador”.

El judaísmo fue un concepto clave en la construcción política de Milei: en las caravanas era frecuente ver banderas de Gadsden mezcladas con las del Estado de Israel y hasta se repartieron folletos de leones con leyendas en hebreo. En el acto en el Luna Park de octubre, el economista ingresó al estadio mientras sonaba por altoparlantes un shofar, el instrumento típico de la liturgia judía.

Lejos de ser un asunto de su fuero íntimo, Milei hizo de su vínculo con el judaísmo una especie de pieza de campaña de La Libertad Avanza. Sin embargo, a días de asumir al frente del Poder Ejecutivo, y en un contexto delicado por el conflicto árabe-israelí, hay quienes observan con sorpresa sus movimientos.

El acercamiento de Milei al judaísmo

Milei se acercó al judaísmo hace poco tiempo y casi por casualidad. A mediados de 2021 lo habían acusado en público de antisemita. Fue entonces cuando Julio Goldstein, del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), quiso acercarlo a la comunidad. El dirigente llamó a Tomás Pener, director del Movimiento Betar en Argentina. “Lo conozco a Javier, no es lo que dicen. Armemos una reunión”, le dijo.

A los pocos días, Pener organizó el encuentro y presentó a Milei con el rabino Wahnish. El libertario se cautivó de inmediato. Aquella primera reunión derivó en una charla con jóvenes en la que también participó Waldo Wolf. Fue el primer paso de la nueva etapa en la vida del economista.

Wahnish es el gran rabino de la comunidad judía marroquí de Argentina, a la que también pertenece Pener. Betar, la organización que preside el joven, es un movimiento juvenil sionista y revisionista vinculada al partido de Benjamín Netanyahu, el Likud de Israel.

Waldo Wolff y Javier Milei
Javier Milei y Waldo Wolff.

Sin embargo, en estos dos años, el presidente electo fue generando vínculos con otras ramas del judaísmo, en particular con el movimiento Jabad Lubavitch. En ese espacio, el nexo con el economista Darío Epstein fue clave para que Milei creara nuevas relaciones con personas influyentes del mundo empresarial como Adrián Werthein o Eduardo Elsztain, entre otros.

Hablar de judaísmo no significa una sola cosa. Un influente referente de la comunidad -que prefiere el off para evitar cortocircuitos con el presidente electo- lo resume así: “Hay tantos judaísmos como judíos en el mundo”. En términos simplificados, en el pueblo judío se puede hacer una primera división entre laicos y religiosos. Y, entre los segundos, se puede hacer otra división entre ortodoxos, conservadores y reformistas.

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En la Argentina, la gran mayoría de la comunidad se identifica con las ramas conservadoras y reformistas. Sin embargo, los vínculos de Milei están en la ortodoxia, a la que pertenecen el rabino Wahnish y el movimiento Jabad Lubavitch.

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Desde el punto de vista de Pener, “los conservadores y reformistas son, en realidad, laicos”. “Están pero no ejercen la religión. Como mucho celebran alguna festividad”, aseguró el joven.

En la ortodoxia las reglas son estrictas y la religión atraviesa todos los aspectos de la existencia. En términos generales, se puede decir que los ortodoxos entienden que la vida se debe ordenar alrededor de los 613 preceptos bíblicos de la Torá.

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Al no tener una autoridad única, en la práctica hay variaciones y diferentes niveles de rigurosidad en la ortodoxia. “Es una rama que surgió entre los siglos XVIII y XIX. Surgieron con la modernidad. Antes no existían estas diferencias pero cuando hubo sectores que quisieron vivir en la modernidad y adaptar muchas de sus normas religiosas a los nuevos tiempos, hubo una reacción de algunos líderes. Con los años se empezaron a ramificar. Hoy tenés ultraortodoxos y ortodoxos modernos, que buscan tener algún diálogo con el afuera”, aseguró Damián Setton, sociólogo e investigador del Conicet experto en judaísmo.

Los referentes de Milei están en la ortodoxia que tiene diálogo con el afuera. Y eso refleja, de alguna manera, una posición política y una cosmovisión del mundo, en general con posiciones conservadoras en lo social y en lo cultural. “Está claro en qué lugar está. No se está vinculado con el judaísmo conservador o reformista que, en términos religiosos, son las ramas liberales porque no son tan estrictos en el cumplimiento de los preceptos”, agregó el experto.

Javier Milei, visita el lugar de descanso del Lubavitcher Rebbe, Rabino Menachem M. Schneerson en el Viejo Cementerio Montefiore en el barrio de Queens de la ciudad de Nueva York, EE.UU., 27 de noviembre de 2023.

De hecho, según Setton la visita a la tumba del rebe Lubavitch, Menachem Mendel Schneerson, se puede interpretar más allá de la espiritualidad. El líder religioso, que murió en 1994, fue una voz influyente en Estados Unidos con un discurso alineado al libertarianismo de derecha.

El sexto rebe, el anterior a Menachem Mendel Schneerson, había estado encarcelado en una cárcel soviética y esa experiencia atraviesa al movimiento hasta el día de hoy. “En los videos motivacionales que cuentan su historia se repite que él sufrió el nazismo pero también el comunismo. Hay una memoria anticomunista y para Milei, que tiene una visión muy dicotómica, el comunismo sigue existiendo y encuentra en ese espacio un terreno de comodidad”, agregó Setton.

El escritor e investigador Alejandro Soifer publicó en el 2010 el libro Los Lubavitch en la Argentina, una investigación que surgió a partir de algo que se comentaba en la colectividad. “El rumor era que te lavaban el cerebro y terminabas siendo ultraortodoxo. Me pareció interesante ver qué pasaba ahí”, contó a PERFIL.

En una de las entrevistas con el rabino Shlomo Kiesel -que pertenece a la ortodoxia y en algún momento formó parte de Lubavitch-, el religioso se refirió a las posiciones políticas de esta los ortodoxos: “Yo creo que la ortodoxia en general y la religiosa en particular está más cercana a la derecha, por supuesto. Cuando vos te ponés a ver la opinión de Jabad respecto de ideas sionistas o de Israel y todo eso, siempre estamos mucho más cercanos a ideas de derecha que de izquierda. De izquierda es “somos todos iguales y no podemos hacer diferencia”, mientras que las ideas de derecha son reconocer la diferencia, el nacionalismo, el orgullo judío, el orgullo de Israel”, aseguró.

El judaísmo de Milei 20231127

La vida cotidiana de los ortodoxos está reglada desde el amanecer hasta la noche con rituales cargados de significados. Esto sucede hasta en los detalles diarios más ínfimos como cortarse las uñas. En el libro de Soifer, el rabino lo explicó así: “Las uñas son elementos impuros, están relacionadas con la muerte, porque siguen creciendo una vez que uno murió. Por eso son impuras y, por lo tanto, deben ser tratadas de una forma especial, no se deben cortar como se las cortan a los muertos. Un judío se tiene que cortar las uñas salteándose un dedo. Es decir: un dedo sí, un dedo no. Y primero la mano derecha y después la izquierda. La derecha siempre es mejor en el judaísmo”.

Axel Wahnish: el guía espiritual de Milei

En los últimos dos años Pener se convirtió en una persona de confianza de Milei. Estuvo presente en la mayoría de los actos y aunque insiste en que el Movimiento Betar no tendrá lugar en el Gobierno como organización, no descarta ocupar algún lugar en el vínculo de Argentina con Israel a título personal. Su contacto permanente es Karina Milei. El joven, que fue el puente entre el presidente electo y el rabino Wahnish, insiste que el vínculo entre el religioso y el dirigente es espiritual y de estudio.

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“Axel no se mete en política”, dijo y agregó: “Como rabino no le dice a Milei qué hacer con algunos temas como, por ejemplo, la embajada argentina en Israel. De hecho, como guía espiritual muchas veces tiene que matizar y recordarle que no todo es blanco o negro.

La sinagoga de Wahnish está ubicada en Palermo. Plaza Serrano, en el barrio porteño de Palermo. El rabino hoy esquiva las entrevistas con los medios. Con amabilidad, rechazó todos los pedidos de entrevistas de PERFIL. “A ninguno de nosotros nos gusta la exposición que estamos teniendo, pero entendemos que suceda”, agregó Pener.

Shimon Axel Wahnish 20231127

No sólo el rabino tiene todas las miradas encima. La organización que preside Pener, Betar Argentina, lleva días de acusaciones cruzadas en redes sociales con dirigentes de la izquierda. El Polo Obrero los acusó de “ataques fascistas” a sus militantes durante actividades en las que se reivindicaba la crisis del pueblo palestino. El joven, por el contrario, insistió en que se trata de antisemitismo. “Somos un movimiento que defiende la existencia del Estado de Israel y del pueblo judío en general”, aseguró.

Pener no reniega de que Betar se asocie a lo que hoy se denomina nuevas derechas. “Lo que pasó en los últimos años es que muchos jóvenes no se podían expresar por el crecimiento de las causas progresistas y nosotros revivimos un espacio para que puedan hablar. Creo que la mayoría del movimiento está a favor del aborto pero para nosotros la ideología de género no va más. Nosotros nos dedicamos a formar nuevos cuadros políticos pero, de todas formas, esa no es nuestra agenda”, remarcó.

Además, le bajó el precio a la presencia de personas acusadas por antisemitismo en las filas de La Libertad Avanza. “No nos parece bien, pero pasa en todos los partidos”, dijo. De la misma forma se refirió a los permanentes insultos de Milei a distintos sectores políticos y sociales y del fogoneo de los discursos de odio: “Obviamente no nos gusta, pero es un personaje de Javier. No es algo tan determinante y no es contra la colectividad. Además, no es que va a generar purgas”, sostuvo.

Los Lubavitch: los aliados de Milei

El movimiento Jabad Lubavitch también forma parte de la ortodoxia pero es una rama diferente a la de Wahnish. En esta denominación los fieles también siguen a rajatabla los 613 mandamientos, pero tienen una diferencia profunda con prácticamente todos los movimientos de la ortodoxia. “Ellos son mesianistas, algo que resulta bastante herético. Pensar que una persona que está muerta va a revivir y se va a presentar como el mesías es casi cristianismo. En el movimiento no todos creen que el rebe cuya tumba visitó Milei sea el mesías pero muchos otros sí aunque no lo van a decir”, explicó Soifer

Pener coincidió en la diferencia aunque insistió en que no son mundos tan separados. “Todos los judíos esperamos al mesías. Para nosotros Lubavitch fue un gran sabio que hacía milagros pero falleció y hay que seguir”, aseguró.

rebe

En términos teológicos no son sionistas, aunque sí apoyan la existencia del Estado de Israel. Otra de las diferencias que tienen con el resto de los ortodoxos radica en la idolatría al rebe. “Es básico. El judaísmo no acepta las idolatrías ni cree en la magia. Eso de ir a rezarle a una tumba, como hizo Milei, no es compartido por el resto de los judíos. Vas a reconocer una casa Lubavitch porque cuando entrás lo primero que ves es una foto del rabino. Nadie está de acuerdo con eso”, agregó una persona del mundo judío-laico.

El Jabad Lubavitch fue uno de los movimientos de la ortodoxia que más creció en las últimas décadas. Tiene presencia e influencia en todo el mundo. De hecho, se suele destacar la enorme capacidad del movimiento para generar redes de contacto con el poder político y económico en distintos países del mundo -algo que no necesariamente sucede en otras ramas de la ortodoxia-.

El rabino Tzvi Grunblatt es quien está al frente de este grupo en Argentina y en el mundo judío lo definen como una persona con un fuerte peso en términos geopolíticos. Epstein, asesor económico de Milei, fue uno de los co-organizadores del Latam Economic Forum en septiembre, el evento donde por primera vez el libertarios se mostró con el religioso.

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Apenas un mes la comunidad había co-organizado un homenaje al Gran Rabino Azkenazi de Israel, David Lau en el Hotel Alvear. La otra persona a cargo del evento fue el gobernador de Tucumán y exjefe de Gabinete, Juan Manzur. El dirigente peronista tiene una relación de amistad tanto con Lau como con Grunblatt.

“Yo no puedo saber los motivos que llevan a Milei a acercarse a los Lubavitch, pero sí puedo intuir que hay una cuestión de aprovechamiento político hacia él. Se trata de un grupo con mucho poder y mucha relación con empresarios y que quizás vieron que delante tenían un posible presidente. Uno de los elementos que poderosamente me llaman la atención es la cuestión de la conversión, porque los Lubavitch no la consideran válida”, agregó Soifer.

Milei y la posible conversión al judaísmo

Milei declaró que quiere convertirse al judaísmo, pero nunca quedó claro si era un proyecto concreto para el corto plazo o no. En algún momento trascendió que la razón por la que iba a demorar la decisión era porque, para los religiosos, no está permitido trabajar en Shabat, algo que no sería compatible con el ejercicio de la Presidencia.

Aunque los Lubavitch no acepten la conversión, hay ramas de la ortodoxia que sí. Las formas por las que una persona pueda convertirse también varían de acuerdo a la denominación. Para algunos puede ser un proceso que dure algunos meses, para otros algunos años y para otros toda la vida.

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Pener descarta que eso vaya a suceder pronto. “Nosotros no somos proselitistas. El ideal del mundo islámico es que todos se conviertan al islam. El del mundo católico es que todos reconozcan a Jesús. Eso no sucede en el judaísmo, donde se fomenta un vínculo a partir del estudio y la curiosidad por nuestra cultura”, sostuvo el joven. Él sabe que Milei tiene intención de convertirse y hasta se lo dijo al rabino Wahnish. “Nosotros no es que le decimos que no, pero lo frenamos”, contó.

La religión de Milei: desconfianza interna en la comunidad judía

En un sector de la comunidad judía argentina cuesta comprender las idas y vueltas de Milei. Mientras que en el 2023 fue el único candidato que participó del acto por el atentado de la AMIA, en la Cámara de Diputados votó en contra de convertir en duelo nacional la fecha. Más tarde envió una carta a las autoridades legislativas y pidió “revertir” ese voto. En octubre, además, faltó al evento anual de la DAIA sin dar explicaciones y dejó su silla vacía.

En el heterogéneo armado de La Libertad Avanza, además, las listas se conformaron con personas que generan desconfianza en la comunidad. El diputado electo Pablo Ansaloni, por ejemplo, fue repudiado en el 2021 por sus comentarios antisemitas y expulsado de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE). El dirigente se había referido a la interna de su gremio y aseguró: “Son como los judíos, que por ahí no tiene patria, no saben dónde están”.

Mauricio Cordara chofer del ex diputado Pablo Ansaloni

Otro de los nombres que hace ruido es el de la diputada electa Rocío Bonacci, la hija de José Bonacci, un conocido dirigente de Santa Fe dueño del sello partidario “Unite por la libertad y la dignidad”. Uno de sus escándalos públicos sucedió cuando el hombre publicó fotos con el libro Mein Kampf (Mi lucha, en alemán) de Adolf Hitler y con Alejandro Biondini.

Durante la campaña, Lilia Lemoine reivindicó como “patriota” a Carlos Pampillón, un referente de una banda neonazi de Mar del Plata, que fue llevado a la Justicia por la DAIA por acciones de odio en 2018.

Carlos Pampillón

Todo eso sucedía mientras en cada entrevista Milei insistía en su interés por el judaísmo y en una escalada de violencia en Medio Oriente. En la primera entrevista que dio a un medio israelí como presidente electo, el dirigente de La Libertad Avanza confirmó que quiere trasladar la embajada de Tel Aviv a Jerusalén. “Tengo la intención de cumplir mis compromisos. Jerusalén es la capital de Israel y el traslado de la embajada a la Ciudad Santa simboliza a mis ojos nuestro reconocimiento de este hecho”, declaró al semanario ortodoxo Kfar Jabad.

“Argentina es un país que sufrió dos atentados, el de AMIA y DAIA. Además, todavía hoy hay un grupo de argentinos secuestrados en manos de Hamas. Ahora Milei es el presidente y debería tratar estos asuntos con seriedad y delicadeza”, se quejó un referente de la comunidad judía.

Entre los judíos afines al progresismo el alineamiento de Milei a los sectores de derecha y conservadores de la comunidad el rechazo a sus declaraciones es total. “Hay un principio básico dentro del pueblo judío que es la justicia social, la tzedaká -hay una fundación-. En Bethel, cuando terminan las celebraciones dicen ‘tzedek, tzedek tirdof’, que significa ‘justicia, justicia perseguirás’. Si hubiera estudiado judaísmo como dice que hizo, no hubiera dicho que la justicia social no existe”, se quejó.

 

ff