domingo 04 de diciembre de 2022
POLITICA eslabon perdido del caso baez

Una firma muy curiosa detrás del escándalo por el lavado de dinero

02-06-2013 03:56

“Yo asesoro empresas desde que tengo 18 años. Por ejemplo, PlusCarga que me llevó a Austral Construcciones, la empresa de Lázaro Báez”. El supuesto “valijero” Leonardo Fariña pronunció esta frase apenas estalló el Lázarogate, en su frenético raid por los canales de televisión. Las palabras pasaron inadvertidas, pero metieron en el caso a un nuevo actor: una fábrica de remolques de camiones, que hizo negocios con el empresario kirchnerista y a cuyos dueños les cancelaron un CUIT, por sospechar que eran propietarios de una firma “fantasma”.

¿Cuál es esta compañía –hasta ahora desconocida– que aparece vinculada al supuesto “valijero”? Pluscarga nació en el año 1996 como una sociedad dedicada a fabricar toda clase de acoplados para camiones. Su presidente es un italiano de 62 años llamado Nicolás Perrucci. Arrancaron con una planta en el partido bonaerense de Hurlingham y después se mudaron a un gran predio en General Rodríguez (ver foto). PERFIL se acercó hasta allí, pero el gerente Claudio Rigl informó que no hablarán con la prensa.
“Fariña trabajaba para una empresa que se llamaba Pluscarga, a la cual nosotros le compramos. En ese momento comprábamos a crédito, cuando no había crédito para muchas personas”, afirmó Báez hace dos semanas a los periodistas que entraron a su chacra en Río Gallegos. De esta manera, el constructor K reconoció que realizó negocios con ellos.

Fuentes vinculadas al mercado automotor informaron que Austral Construcciones les habría adquirido equipamiento, con la ayuda oficial de “Nación Leasing”.

En los últimos años, los mismos dueños crearon otro puñado de empresas. Una de ellas fue inscripta en febrero de 2009, bajo el nombre de “Pluscarga SACIYF”. La Administración Federal de Ingresos Públicos decidió cancelar su CUIT, bajo la Resolución General 3358. Esa norma ordena hacerlo con las sociedades sin alta en impuestos, que no presenten declaraciones juradas o que no declaren IVA ni empleados. En otras palabras, a todas aquellas sospechadas de “fantasmas”. Lo interesante es que el organismo, comandado por Ricardo Echegaray, recién tomó esa decisión el pasado 24 de abril. Apenas diez días después de que explotó el “Lázarogate”.

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