POLITICA PRIMARIAS ABIERTAS

El triunfo de Massa define un nuevo mapa político

Aparece como el símbolo principal del retroceso oficialista. Fotos.

Foto:Cedoc

El kirchnerismo .

Tal como se anticipaba, las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) se transformaron en el principio de Sergio Massa, que como candidato a diputado nacional por el Frente Renov se coronó en la provincia de Buenos Aires, principal bastión electoral en el que reside el 40% del padrón. Allí, el intendente de Tigre se aseguró una victoria de más de cinco puntos de diferencia frente al candidato del oficialismo, Martín Insaurralde.

Al cierre de esta edición, con el 95% de las mesas escrutadas, lo derrotaba con el 35,06% a 29,5%. en el territorio bonaerense.

En esta victoria fueron claves la conquista de algunos distritos del conurbano con gran cantidad de electores que hasta ahora eran conservados por intendentes kirchneristas.

De esta manera, en la provincia de Buenos Aires, el Frente para la Victoria no consiguió llegar al 30% del techo que aseguraban obtener, y perdió más de 20 puntos de los que le garantizó la reelección de Cristina Kirchner en 2011. El número es incluso menor al que obtuvo Néstor Kirchner en 2009 (32%), cuando perdió contra Francisco De Narváez.

Algunas de Francisco De Narváez, el otro peronista opositor que logró el cuarto lugar con apenas el 10% de los votos. El tercer puesto fue para el Frente Progresista Cívico y Social encabezado por Margarita Stolbizer con el 11% de los votos.

La derrota en el resto del país llevaron al Gobierno nacional a obtener apenas el 27% de los votos. Como se preveía, los candidatos kirchneristas también perdieron en los principales distritos. En algunos ni siquiera llegó al segundo lugar. En Ciudad de Buenos Aires y en Santa Fe terminó tercero, y en Córdoba, cuarto. En Mendoza perdió por casi 18 puntos y en Santa Cruz, Chubut, Corrientes y San Luis.

En el resto de las provincias, como . El panorama para el kirchnerismo es más sombrío de lo que esperaban los militantes más optimistas.


Rosario Ayerdi / Gabriel Ziblat