miércoles 01 de febrero de 2023
OPINIóN Análisis

Conductas destructivas en adolescentes: cómo detectarlas y abordar el problema

Frente al amplio espectro de comportamientos y actitudes que los adolescentes pueden presentar, lo primero por parte de los padres es poder discernir aquellas conductas que ponen en riesgo la integridad del joven.

13-12-2022 18:00

La adolescencia es una etapa de la vida comprendida entre la pubertad y la juventud, que se extiende aproximadamente entre los 15 y 18 años. Es una etapa compleja y que suele generar temores y confusión en los padres, dado que como norma los adolescentes, adolescen.

La adolescencia entonces, implica una transición entre la niñez y la etapa adulta, plena de cambios y contradicciones, temores y ansiedad por el futuro, rebeldía y necesidad de autoafirmación y de definir una identidad.

Algunos de los grandes cambios en esta etapa son:

  1. Cambios físicos y de orden psicoemocional: tanto el desarrollo físico como sexual y los cambios hormonales de la pubertad, que generan altibajos emocionales y cambios en el humor
  2. Cambios en los vínculos, tanto con la familia como con los pares y otros adultos. El cuestionamiento de las normas y las reglas, el conflicto con la autoridad y la rebeldía frente a lo establecido, la necesidad de sentirse reflejado en sus pares y de forjar una nueva identidad.
  3. Cambios en su mundo interior, el desarrollo de un pensamiento crítico y libre, la necesidad de nuevas experiencias y el ejercicio de su autonomía y toma de decisiones.

Estos son algunos aspectos del mundo de los adolescentes que configuran sensaciones como:

        a)La inseguridad frente a sí mismos, los desafíos de la vida y el futuro

        b)La sensación de sentirse incomprendido y en soledad frente a sus padres

        c)La posibilidad de sentirse excluídos o discriminados por sus pares

        d)La necesidad de buscar mecanismos de evasión frente a situaciones o conflictos que no pueden gestionar.

        e)Serias dificultades para expresar su sentir, comunicar sus conflictos o solicitar ayuda.

Un adolescente inventó un dron para detectar minas terrestres

En este contexto complejo, cambiante y caótico, es bastante común que los adolescentes presenten conductas autodestructivas. Beber en exceso, consumir drogas, autolesionarse o  tratornos de la conducta alimentaria, son algunos ejemplos.

Estas conductas son más comunes de lo pensado y muchas veces, el entorno de amistades tiene un mismo patrón de comportamiento. Un joven que se alcoholiza, usa drogas o se autolesiona, se juntará con otros pares con los mismos “rituales”.

Fiestas adolescentes 20210129

 

Pero existen otro tipo de conductas autodestructivas mucho más sutiles, que es necesario también identificar. Como la joven con “promedio 10” o el deportista “de elite”, que se autoexigen hasta el extremo, se castigan y auto inculpan cuando no están cumpliendo las expectativas del entorno. O esa joven hermosa, que necesita alcanzar los ideales de belleza, aunque eso implique sacrificar su salud, negándose a comer, despreciando su imagen o sometiéndose a cirugías innecesarias.

El 70% de los niños y adolescentes no se alimenta adecuadamente

Frente al amplio espectro de comportamientos y actitudes que los adolescentes pueden presentar, lo primero por parte de los padres es poder discernir aquellas conductas que ponen en riesgo la integridad del joven. En esos casos, siempre corresponde buscar ayuda profesional.Cuando los padres no tienen claridad para dimensionar esto, también es lógico consultar con un especialista.

En segunda instancia, prestar atención y escucharlos con respeto y en silencio. Muchas situaciones se terminan autolimitando naturalmente, cuando el joven se da cuenta de las consecuencias de su accionar.

Hacer preguntas poderosas es una estrategia interesante para llevarlos a la reflexión, saliendo de los cuestionamientos, las discusiones y la culpa. Poder comprender que ellos están ya preparados para tomar decisiones con criterio y sabiduría, y no siempre la opinión de los padres es la que tiene que prevalecer.

Las conductas autodestructivas normalmente son un llamado de atención de nuestros hijos, ya sea porque no se sienten escuchados o atendidos, porque están viviendo alguna situación traumática o conflictiva que no están expresando o por el simple hecho se sentir culpa, autoexigirse o castigarse, por un conflicto de valores o no estar a la altura de las expectativas del entorno.

Estar atentos, prestar atención a las señales más sutiles, llevarlos a la reflexión y escucharlos en un clima de diálogo y respeto, son algunas de las estrategias que, como padres, podemos utilizar. Cuando veamos actitudes de riesgo, siempre es necesario consultar oportunamente a un profesional.

*Médica Pediatra MN 88956