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BUENOS AIRES

Batalla final del kirchnerismo

Candidaturas condicionadas por la política de alianzas en el oficialismo y la oposición. Pichetto recrea cierto optimismo.

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A la batalla. | Pablo Temes

Si oficialismo y oposición consiguen repartirse los casi 21 puntos obtenidos por Sergio Massa en 2015, la segunda vuelta quedaría descartada. La ansiedad por alcanzar ese objetivo es lo que explica que hasta ayer a la medianoche incurriesen en una práctica contradictoria con la ampliación de sus alianzas. La cercanía con los líderes de cada espacio fue el valor más importante en la selección de los candidatos y fue lo que volvió salvaje la disputa por garantizarse posiciones seguras en las listas. Paradoja de la virtual desaparición de la tercera alternativa electoral.

Todos al arca. Tal vez por las frecuentes exteriorizaciones de Alberto Fernández sobre las urgencias judiciales de Cristina, al kirchnerismo le costó mucho disimular los contrastes provocados por esta situación. Algunos sectores tomaron provecho de ella, interpretándola como una invitación a imitarlo. Argumento a favor del pedido de Hugo Moyano para incluir a sus hijos entre los postulantes de la provincia de Buenos Aires: Facundo de diputado nacional, y Hugo, provincial por la quinta sección. Que Paola figure en esa solicitud con aspiraciones en la Legislatura porteña podría ser una sorpresa para quienes desconocen su currículum. Además de ser la esposa del titular de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, integra el directorio del holding familiar. El enfrentamiento del camionero con el gobierno de Mauricio Macri tiene de fondo la investigación sobre la supuesta asociación ilícita de Pablo, el mayor de sus vástagos, con barras del club Independiente de Avellaneda.

No es lo único con lo que lidia el candidato presidencial, convertido por los intendentes en la esperanza de un liderazgo alternativo a la ex presidenta.

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Para eso precisa superar la fase artificial: ser elegido únicamente por Cristina. En eso trabajan Gabriel Katopodis y Juan Zabaleta. Los intendentes de San Martín y de Hurlingham son el nexo del ex jefe del Gabinete con Massa.

Intentan darse una base de sustentación superior a la mínima de cada uno. Con el frente Cumplir de Florencio Randazzo, Katopodis (11,88%) y Zabaleta (10,02%) resultaron terceros en las legislativas de 2017. Alberto fue el jefe de campaña en esa experiencia. El esfuerzo por incorporar a Massa al Frente de Todos los obligó al abandono en la intemperie de Julio Zamora. El intendente de Tigre fue compañero en la aventura del intento en transitar desde la puerta del Instituto Patria hacia algún ambiente más acogedor.

Zamora logró conmover a Alberto. Solía invitarlo a su piso en Puerto Madero y lo alentó a buscar su reelección dentro del Frente de Todos, donde debería competir en condiciones adversas contra Malena Galmarini. Zamora lo hará con una lista vecinalista que no tributará votos a esa coalición. En Juntos por el Cambio se frotan las manos: habilita la posibilidad de una victoria para Segundo Cernadas.

Es una de las consecuencias de los controles ejercidos por Cristina sobre Fernández en el cierre de listas a través de su hijo Máximo y Wado de Pedro.

La presión directa sobre los intendentes para que cedan lugares en listas locales a cambio de liberar acceso a las provinciales fue la estrategia del kirchnerismo para impedir el desarrollo de su sociedad con algunos alcaldes y Massa, en crisis con los objetivos que se había propuesto con su ingreso a la alianza: no aparecer sometiéndose a Cristina, evitar enemistarse con los intendentes del PJ bonaerense y recuperar el Municipio de Tigre.

Apertura. Pese a la intervención de la Casa Rosada para supervisar las candidaturas de la provincia de Buenos Aires, el oficialismo pudo exhibir algún grado de apertura hacia las demandas de la ciudadanía con la candidatura a diputada de María Luján Rey, la madre del joven Lucas Menghini, una de las víctimas de la tragedia ferroviaria en Plaza Once por la que fueron condenados Julio De Vido y Juan Pablo Schiavi. María Eugenia Vidal y Federico Salvai defendieron el segundo lugar para ella en la lista contra la intención de Marcos Peña de ubicar a Silvia Lospennato detrás de Cristian Ritondo.

Tal vez una de las curiosidades destacadas de ayer. Al jefe del gabinete de Mauricio Macri le preocupó no quedar como el verdugo de Emilio Monzó, finalmente fuera del sistema de poder del PRO bonaerense. La tensa relación con Peña fue uno de los motivos del presidente de la Cámara de Diputados para pensar en alejarse del cargo.

Por orden de Vidal, su jefe de Gabinete privilegió el acuerdo con la UCR bonaerense, clave para que la Convención Nacional ratificase la permanencia en Cambiemos. Por eso Miguel Bazze ocupa el tercer puesto y Lospennato el cuarto y el séptimo Sebastián Salvador, hijo del vicegobernador bonaerense. Lo que derivó en que el viceministro del Interior, Sebastián García De Luca, quede noveno. En la Provincia, hasta anoche no repetían mandato tres legisladores de Monzó: Eduardo Schiavo, Marcelo Pacífico y Marcelo Daletto.

La Coalición Cívica de Elisa Carrió consiguió la continuidad de Andrés De Leo y Elisa Carca en el Senado bonaerense, y de Sergio Bugallo en candidato a diputado provincial. Mariana Stilman quedó sexta en la lista nacional, y decimosegunda Mónica Frade.

Sin embargo, el Gobierno le debe la recreación de cierto optimismo a Miguel Angel Pichetto.

Los sondeos de consulta para inversores internacionales dan cuenta de una recuperación en la imagen positiva de Macri desde que se anunció su candidatura a vicepresidente. Y por primera vez, con efectos benéficos en Vidal. Para Elypsis, del 9 al 16 de junio mejoró seis puntos en relación con mayo y se ubicó en 40,5%. La gobernadora creció cuatro y quedó en 51,6%.

La de Cristina se situó este mes en 39,2%, con siete puntos menos que en mayo. Y la de Alberto fue de 37,3%, con una pérdida de 8 respecto de ese mes.

En el oficialismo aguardaban la confirmación de candidaturas para poder obtener mediciones más confiables.

 En especial, sobre el efecto del regreso de Massa al kirchnerismo en el electorado. Para Elypsis, el jefe del Frente Renovador mejoró a casi el doble la aceptación entre los simpatizantes de ese espacio.

A través de Mauricio Mazzón, Pichetto mantiene contacto diario con intendentes del Conurbano. Los mismos a los que el Frente de Todos condicionó hasta el final para garantizarse un cerrado entramado de candidaturas que garantice su injerencia en los municipios. La última línea que procura establecer en defensa del liderazgo de Cristina en la provincia de Buenos Aires.

La batalla electoral que se apresta a librar el kirchnerismo por su supervivencia.