POLITICA OPINIóN

Todos codeándose

Análisis de las interacciones entre los invitados a la cena anual de Cippec.

Cena anual del Cippec.
Cena anual del Cippec. Foto:Cedoc

Son esos lugares donde los problemas del país parecen quedar en un segundo plano. Ministros se saludan con jueces, empresarios con sindicalistas, legisladores, abogados, banqueros, intelectuales y periodistas. Todos codeándose en la cena anual que organiza Cippec.

Llega Marcos Peña junto a su mujer, Luciana Mantero. Saluda a legisladores de Cambiemos, Nicolás Massot y Mario Negri a la cabeza. Después arma un mini cónclave con sindicalistas: Gerardo Martínez, Héctor Daer, José Luis Lingeri, Andres Rodríguez. Todos con buena sintonía, la mayoría con paritarias cerradas abajo del 15%. Parecen contentos, sobre todo Armando Cavalieri, que venía de firmar el acuerdo con Carrefour y brinda con una copa de champagne. Cristiano Ratazzi, de Fiat, se mezcla en la ronda sindical. No desentona.

Peña se va a sentar en la mesa principal, junto al presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, y el titular de Diputados, Emilio Monzó.

Llegan los gobernadores. Eran trece, cifra récord para las cenas de Cippec. Juan Manuel Urtubey y Monzó se van a un costado y arman una reunión improvisada. Gustavo Bordet (Entre Ríos) y Gustavo Valdés (Corrientes) son tempraneros y gozan todavía de la baja exposición pública. A Rosana Bertone (Tierra del Fuego), en cambio, le cuesta menos romper la timidez y rápidamente termina entre risas en una ronda.

Más sobre la hora llegan Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, acompañada para sorpresa de muchos por su hija mayor, cada día más parecida a ella. En algún momento intercambia palabras con Lorenzetti, foco de atención después de otra semana de quedar en la mira de Elisa Carrió.

Si el juez supremo está en crisis con el gobierno no se nota. Habla también con Peña (venían de estar reunidos a la tarde) y con José Torello, asesor presidencial. Incluso tiene un breve diálogo con Inés Weinberg de Roca, candidata oficial a la Procuración.

A Weinberg se la ve bien escoltada por Torello y ansiosa por presentarse a las audiencias públicas en el Senado para  ver si logra convencer al peronismo de su idoneidad para el cargo. Quienes están cerca la pueden escuchar sorprendida por la versión de que había conocido a Mauricio Macri en el gimnasio Ocampo de Barrio Parque. “Nunca pise ese gimnasio”, dice.

Otro muy requerido es Federico Sturzenegger. Entra al salón intercambiando opiniones con el ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza. Y se queda hasta cerca del final respondiendo las consultas de cuanto empresario o periodista se le acerca. Venía con el discurso bien aceitado después de presentar el informe monetario del Banco Central.

Casi todo el gabinete nacional dice presente. Incluso ex funcionarios como Alberto Abad, quien dejó la AFIP en medio de rumores de tensiones con la Jefatura de Gabinete pero se lo ve riendo jocosamente con Mario Quintana.

También hay lugar para algún diplomático. O ese parece el rol que decide tener Nicolás Caputo, empresario e íntimo amigo de Macri. Como cónsul general de Singapur en la Argentina lleva puesto un prendedor con la bandera de ese país.

cena-cippec-prensa-g-16-04-2018