domingo 01 de agosto de 2021
ECOLOGíA
13-10-2020 16:03

En Córdoba, queda menos del 3% de bosque nativo en buen estado de conservación

Después del fuego, para recuperar la biodiversidad, el profesor de la Universidad Nacional de Córdoba dice que los Programas de Reforestación no alcanzan. “El único método viable es que desde los ambientes nativos no quemados se reconquiste gradualmente las zonas perdidas y lleva años”.

13-10-2020 16:03

Córdoba sigue ardiendo tras 230.000 hectáreas ya quemadas este año. Pero el drama es acumulativo. Desde 1999 al 2017, los incendios afectaron más de 700.000 hectáreas, a un promedio de casi 40.000 hectáreas por año. El fuego se suma además a los desmontes previos, más de 37.000 hectáreas sumadas entre 2014 y 2019.

En la provincia, había 12 millones de hectáreas de bosque nativo a comienzos del siglo XX y actualmente (sin contar lo destruido en 2020) queda menos del 3% en buen estado de conservación, apenas 360.000 hectáreas. Aunque se enfrentaba la mayor sequía de los últimos 65 años, algo reconocido por el gobernador Juan Schiaretti, en la segunda mitad del 2019 y este año no hubo prevención ni preparación previa para los previsibles incendios de 2020, y el gobierno siguió sin activar a los Bomberos Voluntarios Becados, algo menos de 400, que actuaban como vigías desde torres para detectar y controlar tempranamente los fuegos.

El argumento oficial para eliminar los vigías: "Usaremos tecnología más avanzada". Así le fue a la provincia. Lo más grave es que desconocemos la biodiversidad perdida este año y los anteriores, pues el gobierno nunca hizo un Mapa de la Biodiversidad. Los bosques no son solamente árboles, ni los pastizales solo pastos. En ellos viven cientos y miles de especies distintas con sus respectivas poblaciones. Desde virus, bacterias y hongos hasta vertebrados, insectos y plantas vasculares.

¿Y la biodiversidad? Pero el gobierno de Córdoba y los de otras jurisdicciones nunca se molestaron en conocer la biodiversidad total de cada ambiente nativo. Jamás se calcularon sus índices de biodiversidad lo que nos hubiera permitido saber lo existente y lo que estábamos perdiendo. Tal vez por eso no se hizo. Justamente, la organización de la biodiversidad, con sus especies dominantes y sus especies raras –que la ecología define mediante una curva llamada hipérbola equilátera- es lo que garantiza la supervivencia de la naturaleza, y por extensión, la nuestra. Van desapareciendo así, local o definitivamente, especies que ni siquiera conocemos.

El ser humano clasificó menos de un millón y medio de especies vivas, pero se estima que habría en el planeta entre 8 y 30 millones, en su mayor parte insectos. Resultado de esta conveniente ignorancia, el gobierno de Córdoba propone tras los incendios de cada año sus publicitados Programas de Reforestación. Pero plantar árboles no recupera la biodiversidad perdida.

El único método viable es que desde los ambientes nativos no quemados y no destruidos, más lo que aún queda en los suelos, su biodiversidad reconquiste gradualmente los inhóspitos lugares quemados y desmontados. Primero avanzan las especies colonizadoras, y luego el resto. Pero estos procesos demandan años, décadas e incluso siglos. La reconquista de la biodiversidad desde la biodiversidad remanente es llamada ecosucesión secundaria. Algo muy distinto a los improvisados y a veces poco transparentes planes gubernamentales de reforestación. Plantar nativas en forma planificada ayuda a la naturaleza, pero no crea biodiversidad.

Además, para formar apenas dos centímetros y medio de suelo, los ambientes nativos de zonas templadas tardan de 700 a 1.100 años.  

 

Emergencia agropecuaria. Este año tras los incendios de agosto, el gobernador de Córdoba declaró rápidamente Emergencia Agropecuaria. Pero en las dantescas quemas registradas desde el 21 de septiembre, que devoraron parte de la provincia, Juan Schiaretti se empecinó en que se las combata sin ayuda de otras provincias y la Nación. No importó el agotamiento de los Bomberos Voluntarios ni la pérdida atroz de biodiversidad. El autismo jurisdiccional duró 10 días, y recién declaró emergencia roja el 2 de octubre. Vinieron así los primeros 64 brigadistas. La falta de prevención, la mantenida inactivación de los vigías y la incomprensible demora en pedir apoyo externo hizo que junto al abogado Juan Smith denunciáramos penalmente a Juan Schiaretti en la Justicia Provincial. Como ocurre con causas calientes la causa fue remitida a Fiscalía General, donde deambula sin decisión.

Entretanto el gobierno de la provincia, molesto con la cobertura nacional e internacional de la denuncia penal contra el gobernador hizo una conferencia de prensa para recalcar que el Plan Provincial de Manejo del Fuego de Córdoba era el mejor del país. Olvidaron mencionar a las dos víctimas fatales, a las viviendas destruidas por el fuego, a las 230.000 hectáreas quemadas y a la incalculable biodiversidad perdida. Tampoco dijeron que 2020 es el año de la peor tragedia ambiental en toda la historia de la provincia, que se destrozaron cabeceras de cuencas hídricas, y que también se alcanzó la mayor vulnerabilidad histórica a las sequías, a las lluvias, a los vientos y a las tormentas. Córdoba, tumba nacional de la biodiversidad, y de la sensatez gubernamental.

*Profesor de la Universidad Nacional de Córdoba, Presidente de FUNAM y Premio Nobel Alternativo 2004.

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